Las empresas líderes son conscientes de la importancia de diseñar estrategias innovadoras para impulsar la gestión de la diversidad. Innovar no se reduce a crear o modificar productos o servicios, sino que en ocasiones lo importante es la creación de una infraestructura de personas, procesos y canales que permita responder a necesidades actuales y futuras. De la misma forma, la creciente importancia de la diversidad intangible, que en ocasiones puede estar asociada con diferentes géneros, perfiles y nacionalidades, puede contribuir a un verdadero cambio de la cultura o de la forma de ver el negocio. Para transformar la Innovación en una ventaja competitiva empresarial sostenida, las organizaciones deben entenderla cómo lo que es realmente: un proceso empresarial.
Los procesos de innovación se encuentran íntimamente ligados a la evolución de las tecnologías de información y comunicación y es un hecho que las tecnologías de movilidad están impactando en todos los procesos de gestión empresarial, así como en las relaciones con clientes, proveedores y empleados. Las características de la telefonía móvil, unidas al desarrollo de prestaciones más avanzadas, han posibilitado la incorporación de nuevas herramientas, aplicaciones y sistemas que facilitan la gestión y optimización del negocio.
En este sentido, la banca española constituye un referente internacional por su liderazgo en movilidad no sólo dentro de su propio sector sino en relación a los demás.
El sector bancario está en constante evolución. Se habla de la banca como un sector en desequilibrio estable, cada vez más global pero con un carácter local, en el que la nueva unidad de pensamiento y acción se ha recortado drásticamente. Es un sector donde las fronteras entre dentro y fuera, entre personas y empresas, e incluso entre sectores, se desdibujan y mutan profundamente. Es la era de la nueva Banca Extendida.




